lunes, 30 de abril de 2007

¿Manifiesto v2.0?

¡Artistas-máquina del mundo separaos!

En esta primera versión las preguntas tendrán que quedar abiertas. Se trata únicamente de un bosquejo del pensamiento. Incertidumbre ante todo y después de todo. Derrames de la paranoia y de la ilusión.

¿Es posible pensar el diluvio? ¿Cómo?


Establecer algunas bases, algunos puntos de desencuentro, de divergencia, de rompimiento. Ya no de Revolución ni de cambio, pues ya han sido codificadas y descodificadas, enmarcados en mecanismos y axiologías interminables. Es verdad, la “axiomática del capitalismo” ha trasladado a las revoluciones al terreno de la seducción y de lo imposible. La guerra no existe. Y lo que tiene de cierto tal hipótesis genera inanismo mundial. Supresión del deseo, como en el psicoanálisis y el fascismo.

¿Qué producciones son todavía posibles? ¿Cómo?


















Políticas del instante y la desaparición.
El arte, el amor, el sexo, la pasión y los etcéteras en términos políticos, económicos, sociales. ¿Hay otra manera? De cualquier manera, se tratará de microrevoluciones, casi espasmos invisibles, experimentaciones del deseo, que desaparezcan antes de cualquier intento de codificación/decodificación de los mass media, los mass capitals, los stocks, la globalización, la amenaza de la guerra nuclear.
Enfrentemos la paranoia por medio de instantes aislados e inconexos. Crear solamente para desaparecer.
Tecnología del faux pas.
Seguiremos.



















“Lo grave/es que sabemos/que tras el orden/de este mundo/existe otro./¿Cuál?/No lo sabemos.”

swallowed swarm of sins.



En mangeant devorer (se) dévouer inavouable secreción. El momentum sólo como tajante elección. Mínimo secreto de decisión donde yo (en refoulant, à jamais) vibra ondeándose como el rideau de una escena invertida: (“¿quién fue tu primer…?, ¿dónde estuvo la altura de tu mayor grito?, ¿podrías ahora mismo, con los ojos abiertos, pedir, con toda tu sangre, desaparecer? ¿todavía… me/te/nos?” Pas encore.) Soberbio ideal de desvanecimiento -como si la aniquilación fuera un deseo permitido –with-out boundaries. Mientras tanto –y por siempre- sólo huéspedes de nuestra propia mandíbula (pásame el tenedor y no te atrevas a observarme consumiendo –especialmente a mi cónyuge), soñando trazando el ligero relieve de serpiente buscándose el término, el último carácter, el sonido que por fin termine la falta, el vacío antes del sueño. [El insomnio como prescripción, o de cómo darse a (la) luz sin siquiera tomarlo en cuenta].
Nuevamente: mange-moi, y dime por qué no termino de extenderme, cuando tan sólo quiero descansar (flácido) por un momento, es decir, cumplir mi función -dairy of my dairy, lácteo de la láctea- y terminar de recitar moo, moo, ésta es la historia de un pequeño huérfano...
Sencillamente, un ligero movimiento o temblor hacia la derecha, y el gigantesco cuerpo contiguo, cognado, se revuelve terminando de desacralizarme, es decir, de aparecerme, haciéndome reflejo –rejection, dejection- de farol, caleidoscopio o conjunto de aristas, mientras el fluir se me escapa en lo hirsuto, un momento más, (y sólo soy) pequeña figura calcárea rechinando-escabulléndose hasta el amanecer. Mas, un momento más. Puedo escuchar, susurro crujido del estilete, -enough of pranks-: soy el reverso, y la uña que se escinde entre la página, ligera mancha que firma, afuera, todo lo que todavía no puedo decir (“¿podrías ahora mismo… por el momento… imaginar que nunca he estado aquí?”): soy la abeja atragantada en la miel. swallowing swarming sins.
(davidlynchcow: http://www.davidlynch.de/)

sábado, 28 de abril de 2007

Faux pas o el intermitente acorde insomne


Como siempre la mirada o la voz, casi nunca perpendiculares ni paralelas, absorben un ligero destello del universo. Un instante implacable que lo degenera todo. Absolutamente. Ahí el paso en falso, el error singular en el que converge la Historia.
Sin olvidar que la vida es fundamentalmente eso, un error, faux pas. Entonces comienzan a inscribirse los flujos por todos los agujeros no calculados del Universo. Subrepticiamente. Fluyen el miedo, las ideologías, la bolsa de valores, la filosofía, los lugares comunes, los intercambios, la estática. Reflejo de un pentagrama sin sentido. Apagar la mirada, el canto, el corazón. Apenas nos alcanza para evitar los pequeños juicios. Por el momento, no hablaremos mas que desde este punto en el que la noche se ofrece eterna. Sin alternativas. Sólo repito: eat my suffering brain. Por lo demás, avanzaremos hacia la seriedad. Mientras tanto que el escepticismo se mantenga y se erija incluso como dueño de nuestras propias conciencias. Tal vez esto tampoco exista.

"What end but love, that stares death in the eye?"

Earwicker's dozzing (off)

Mesdames et messieurs, "riverrun" (FW 1.1), desde el retumbar del falso ruido escuchamos temblando la pauta de una marcha, dos centenares de guijarros brincando bricketeando bajo el verdiazur fluir de una espera sans espoir. Una pequeña corriente nos separa, trazo de sangre, bile, temperamento que delimitará (secreta y secrecionalmente) naturaleza de sueños, géneros, cauchemars; escala sin acompañamiento que decreta la imposibilidad de lo que acontece sólo -escuchado- como real, regal. Sí, el pensador o filósofo, conquistador o rey decapitado, escuchando sin atender a la exterrena musa encendiendo, ígnea, todo foyer. Sólo como murmullo, zumbido, trenzado de insectos que atraviesan -en un instante- la escala "como si" ésta no tuviera un sólo lado; ligera membrana inviolable -quoique- penetrada por el retumbar de la misma piedra/trueno testa del filósofo inclinado, pervertido, salivando como si fuera a pagar el fuego él mismo.

Pasos y tropiezos, falsos no, mas siempre exasperadamente idénticos, intentando acallar la pequeña, tibia (moisted) posibilidad de que el engaño pudiera terminar, finalmente, justo después de la pausa, nuestra pauta.
(Siempre) desde middleland, con pura fricción todavía, soñando con el río pero sin poder pensarlo. Rechinando entonces, pura dentera, rocking dendrites petrificándose, borrando con cada arborificación la espera -con música de los 30's, en un aeropuerto americano, observando el reloj cada 20, 30 segundos, observando de soslayo a la madre inmersa en su revista- la idea de poder esperar algo fuera de la arquitectura, la estructura, pier or craddle, del toujours, pas encore, le Réel.
En esta pausa (tip, tip, oui, oui, knock, knock), extendemos el más ligero sonido, estrechando-estirando las perdidas vulvas de nuestros oídos, para reverberar, retrazar el martilleo, parpadeo: est-ce qu'il y a quelqu'un? si?
Comme si...