miércoles, 3 de octubre de 2007

déploiements (d'un con)

Conocer ese pequeño deslizamiento que nos acompaña, aquél que impide pensar, o aun más, decir, decir lo que está aconteciendo, lo que está circunscrito bajo las líneas de nuestros días y nuestras noches. Conocer ese pequeño deslizamiento es conocer, no al sueño, pero sí al hecho de que hay sueño. Es una gran ventaja conocer esa diferencia.
En algunas instancias, podemos nombrarlo, asignarle un término por lo menos escrito, y desde ahí, tratar de extenderlo hacia nuestros desfaces cotidianos, hacia los fantasmas o desvanecimientos que provocan y pronuncian nuestro mutismo. Pero se trata solamente de un conocimiento, y nuestro saber mismo nos dicta su fragilidad así como su plurivalencia. Nuestro saber que, él también, se detiene, transforma y trastoca ante el mismo deslizamiento. Nuestro saber que, él sí, sabe que siempre es de noche. (Con él, por algunos instantes, podemos hasta dejar caer las armas, y asentir).
La naturaleza del deslizamiento es ignota, es siempre serlo. Su misma inexorable repetición es el ritmo de su imprevisibilidad, su cualidad de sorpresa incapaz de ser esperada, aunque a veces, con los brazos bajos, podamos anhelarla. Mas nuestro anhelo, cercano al deseo, no sabe lo que anhela, sólo que algo viene, algo se aproxima. Inminencia o amenaza, se mantiene siempre en la sombra, ahí precisamente donde creíamos que no había nada, de donde nada podía aparecer: ahí acontece este pequeño hiato. Minúsculo tosido o parpadeo, señal siempre confundible, y sabemos que estamos enfermos.
“La naturaleza de la enfermedad”. Tautología al centro del movimiento del desplazamiento, señal centrípeta guiñándonos, en attirant, atrayéndonos hacia la salida –la única- del ignorar. “Estoy enfermo”, “Soy esta enfermedad”, “soy yo”, igual que “esto es”, “lo que sucede”, “hasta aquí”. Avatares del deslizamiento: recibir un nombre, camuflajearse; fingir que responde; llamarse “nada”, “pasado”, “anhelo”, “tiempo”, “viaje”. Reflejar.
Ignorancia del desplazamiento, obliteración de su movimiento, donde creemos –par une fois- encontrar, redescubrir o rememorar el rostro, el gesto. Observando todo a través de gemelos. Ignorancia que produce doble, que pliega sin reconocer el salto, el defecto o la caída inscrita en la línea.
(Je me frise, je suis le frissonnement, je qui ignore, je qui naît d’ignorer que je suis cette ignorance même). Recubierto, bajo el deslizamiento, soslayando que el pliegue es el medio, la “causa”, el “por lo que”, existe ese pequeño vacío –la culpabilidad que resuena, eco apelado nostalgia apelando a una mirada –descubierto, por el pliegue mismo –a través de él-; develado que no hay nada más allá de este deslizar de la tela, de la piel, del papel –tierra que se goza de sí, de su medio –es decir, de sus palabras: arrugas, velo, pequeña excepción de lo imaginado, lo imposible a describir: plaenitud.
Arrugado conocimiento (de soi): je suis mort.

martes, 2 de octubre de 2007

Tristeza.

Hasta que parezca que ya nada va a suceder. Nunca más. Y las espirales se superponen en un descenso de gritos opacos y desesperados. El camino se enceguece; las manos artríticas se suspenden; y el corazón toca su último acorde. Estamos muertos. Nunca más.

sábado, 18 de agosto de 2007

Pausa. Réplica sin entendimiento.

Un objeto cualquiera, como si estuviera suspendido o fuera del tiempo. También podría ser una sensación o cualquier entidad amorfa, que busca plasmarse entre las heridas para después desaparecer sin rastro. Así el humo. Así la vida, el planeta. Así la muerte que nos espera para olvidarnos. Luego un vano temor, una sacudida apenas perceptible y la melancolía.
Ahora la duda, la angustia, la repetición discontinua de lo finito que transfigura los recuerdos en lamentos. Pensamos de manera ingenua que todo tiempo anterior ha sido terrible. Pero el horizonte deriva pasado y el mundo deja sonar sus acordes oníricos para afirmar que esto no existe: la hemorragia aún queda por comenzar. Solamente que su aplazamiento no es infinito.
Algo se va, se olvida. Más que un estertor un reflejo, suspiro cotidiano en el que la vida se afirma a sí misma –no como antaño– sino como un compromiso, como una demanda ante el ocaso que se diluye, que se transforma en derrame, en liquidos amorfos que asemejan una conciencia. Desequilibrio. Nunca es lo mismo. Nunca.

La materia que busca ser soporte se transfigura entre los polos cromáticos para adquirir manifestaciones de superficie que derivan en en líneas, luego en pixeles hasta que la imagen deja de ser reconocible (Zoom In). Presente sin forma, presente que pretende pasar sin reconocimiento, sin acontecimiento.
En seguida los sentidos del otro o la ficción del entendimiento de la realidad. El juicio del otro se adhiere subrepticiamente al tacto del enunciante y por encima de su propia negación. Suicidio de todos los medios. Por lo tanto, lo único que permanece es la imposibilidad de ser escuchados.
Espera. Estoy aquí. Debajo de “eso”, nada. Desesperanza. Paso a través del espejo hacia tu reflejo. Recientemente se ha descubierto que las galaxias y la materia negra se necesitan recíprocamente para subisistir. “No soy tú”, soy otro.
Nos acercamos al silencio, a las tinieblas en las que podría suceder todavía algún tipo de encuentro. Solamente para entender que el tiempo se mide en fractales y que nunca hemos estado juntos. No ahora.
(Omisión)
Regresas con la pregunta por el sentido, acaso por el significado de los residuos de nuestras fantasías. No hay realidad. Ya no. ¿Todavía sueñas? En la mirada habita un largo pasillo, reflectores rojos que iluminan el blanco mortecino de las paredes; posteriormente un intermezzo con un poco más de espacio donde el cuerpo se vuelve insoportable; al final del pasillo, el blanco se hace más rojo, el rojo más negro y llegamos a un quirófano, tal vez un crematorio. No lo sabemos.
Contamos las palabras que desaparecen y lloramos interminablemente.
¿Recuerdas? ¡No!
Así.

sábado, 21 de julio de 2007

Leaving Fake Paradises

(Se trata de flujos. Más allá del sentido y por encima del origen. Es el epitafio que busca imprimirse incesantemente desde que el murmullo comenzó sin palabras, sin controles, sin reglas. Es una de las miles de maneras de decir ‘adiós’ y morir. Simple.) Y mientras tanto algo se pierde, se borra irremediablemente. Hay vacíos por todos lados que ya no buscan divinidades ignotas, que ya no se dirigen mas que al azar absurdo, a la posibilidad casi nula de decir ‘te quiero’. Tangentes de la sensación que derivan en el aire, en el pentagrama de recuerdos que fijan un Requiém, una pequeña marcha fúnebre. Sí, lo funesto acecha las miradas, la piel, el corazón, hasta que el dolor se convierte en grito, en giro imposible.

Después se tratará de otra cosa. Después.

jueves, 12 de julio de 2007

(a pause)

What is it? What is it, M?
¿Qué es lo que muestra, lo que antecede, anuncia y condena, a esta costura desprendiéndose, o al humo que escapa y escurre transformándolo todo en ceniza?
The hand trembles. I shiver.
Is it? Is?
Como si un infinitesimal no, la más minúscula de las iteraciones comenzara a borrar –sin recuerdo, pura nostalgia- todo lo aparente. Como si, nada hubiera sido, y este tiempo sólo fuera un gran lamento sin comienzo.
Do I have, do I, a core, a heart?
Y si sólo pudiera seguir, con el ojo desintegrándose, el finiquitarse mismo, su escalofriante y absoluta completud, diciendo no, no, no…
Is there everything that there is just present? Just this absolute negation of everything else?
Mas, algo más, entre el mismo deshilacharse, como el tímido respirar entre el suspiro. Algo más que quisiera derramarse también, pidiéndonos, demandándonos ver, ver los ojos que resbalan, que brillan ahora reflejando su diluirse mismo.
Same, it is is it always the same?

Sobre un piso blanco y negro, queriéndose cuadriculado, escapando y añorando, intentando alargarse hasta sentir los bordes, la existencia de una, dos, millares de líneas que pudieran dirigir este deshacerse.
Where? Où il n’y a pas que présent, pressant présent.
¿Escuchas? ¿Puedes, mientras todo sucede, detenerte, suspender el derretirse mismo y escuchar, atender a lo que no está pasando, a lo que pasa precisamente sobre este no? O debajo.
I am here, underneath, waiting where one cannot wait.
Lo que es, lo que es. Simplemente: “…¿no ves que me estoy quemando?” “Y que no soy tú.”
Below, lower, lower, Sous la peau, sous toutes les peaus. Là-dessous.
Y si, si hubiera sido posible, no, si hubiera sucedido, si, más allá de este tiempo, sí, y si.
Todavía, otra vez, ¿escuchas? ¿Se escucha lo que, resbalando, se vuelve ceniza, pavesa de un fuego invisible? ¿Se escucha lo que, sólo fue?
And what could that possibly mean? And, passing the realm of meaning, what?, what What?
Debajo de la costura, del polvo que se acumula y escurre, encuentro, un encuentro.
Imminent rendez-vous. Ici, là-bas. Bajo un suelo que no puedo delimitar. Tal vez, sí, puede ser lo que siempre estuvo debajo, a donde vamos y regresamos, una, dos, el tiempo mismo, regresando siempre, desde debajo, lo más abajo.
I just want to hear, to be able, to be, hearing. Beheaded.
¿Recuerdas? ¡No!
Así.

martes, 3 de julio de 2007

Viajar es imposible. Segunda parte.





Berlín. Acontecimiento de vacío en un movimiento que se reviste de nostalgia, de ilusiones perdidas. Los planos se superponen entre las historias de terror y de melancolías anacrónicas, mientras que los pasos se cargan de sentidos múltiples, aguardando direcciones ignotas. Tal vez del otro lado haya un nuevo mundo. Tal vez al ampliar el horizonte “el mundo como lo conocemos” desaparezca para mutar en una nueva historia imposible de narrar. Tal vez comiencen las guerras, las “tomas de poder sobre el significante”. O tal vez solamente escuchemos un nuevo silencio, como el que producen las rocas cayendo lentamente en una película, o como cuando la luz se separa de la obscuridad sólo para crearla, sólo para advertir la existencia desnuda, fría y tajante. De la misma manera en la que la imaginación es un arma poderosa, expolsiva, destructiva. Y la catástrofe se repite una y otra vez. Ya sin parar. Ya por medio de series inconsecuentes. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Weapons of mass destruction. Hasta que el instante deviene sujeto. Hasta que yo tengo la posibilidad de tomar una decisión determinante. Y entonces comienza la noche y comienza la niebla y comienza el acontecer de algo que siempre parecerá incomprensible e injustificado. Vida y muerte. Sólo para que podamos continuar hablando de sufrimiento, de tedio, del péndulo que oscila sobre nuestras cabezas casi como una hoz, casi invitándonos al placer del abismo, sólo para tener un poco de conocimiento. “Objects in mirror are closer than they appear.” Warum? Warum Nicht?

jueves, 28 de junio de 2007

Sin título

Y si me invade la locura
A través de tus ojos, o
No puedo seguir la línea
Celeste que nos atraviesa...
Y muero?

¿Se calla?

Instante de insomnios improductivos, sin fuerza, sin lugares en blanco, sin posibilidades de moverse hacia un lado u otro, como si el espacio se hiciera cada vez más pequeño, hasta las muertes infinitesimales que son inenarrables, por la desidia, por el espanto, por las millones de veces en que simplemente no pasa nada, hasta que de súbito se aparece una falsa epifanía, faux pas, ilusión romántica en la que la garganta se enferma, se traba, se desprende del contexto hasta el punto en el que las palabras pierden sus significados, sus poderes literarios, sus ires y venires entre los arquetipos y las ideas, los mundos hexagonales reflejados en espejos y otras consciencias, casi estallando en las secuencias divergentes entro lo Uno y su reflejo...

Así, hasta que se siente y se deja de pensar. Parálisis.

sábado, 16 de junio de 2007

Babblinbabylon ou le matin du Sabbath sans sorcières



"MOI. – Je parle mal. Je ne sais que dire la vérité ; et cela ne prend pas toujours, comme vous savez.
LUI. – Mais ce n’est pas pour dire la vérité ; au contraire, c’est pour bien dire le mensonge que j’ambitionne votre talent."

Diderot. Le neveu de Rameau


Good ol’ scape buck, descendiendo la escalinata, la atalaya -de la tour délateur-, señaló al horizonte y con voz ronca dijo: There are no more orisons!
Su pequeño y complicado camarada miró de soslayo mientras terminaba de devolver el desayuno en el pavimento y, con detritus y algo de dentera contestó: Ale-luya!
Ambos observaron la irracional línea donde desaparecía un ínfimo móvil, mientras escuchaban el rumor d’une paire de cons in disguise que ascendía los peldaños hacia la última cena de la mañana. El pequeño comrade, de nombre inavouable, descendió la mirada hacia sus pantalones smereados y dijo: Shaise!
¿Qué sucede? –preguntó el viejo buck- ¿Nuevamente comes con las piernas? Está bien, desarrollas un buen mapa sobre la tela, toute la terre est tienne…
Hydromap, hydromancy, todo sigue bien mientras pueda encontrar la isla –contestó el pequeño. Ambos caminaron hacia el vehículo automotor, entraron y, mientras el pequeño terminaba de devolver el omelet de ballena sobre el metal de la puerta, gran buck dijo: todavía tienes algo que dar… Hey, that isn’t too much to mourn over…
-Il n’y a pas assez ou trop, c’est seulement suffisant, c’est tout, il y aura toujours un défaut…
My fault –dijo el gran buck- al tiempo que giraba la croix rouge bajo el tablero. El automóvil rugió en sus cuatro direcciones, megafoneando el tetragrámaton, al tiempo que los dos excomensales encendían sus cigarrillos. Los pneumásticos escupieron virutas of rubber a proa, y con el humo deslizándose como si la noche le faltara, the too new hearse jumped vacilant sur la –toujours pleurant- terre.
Parece que estuvieras tarde para el Pasado –dijo el pequeño-, ¿algún diente de leche todavía incrustado o volviéndose muégano?
Oui. Je pars chez toi, c.a.d. : où tu vis, mon frère –answered the big buck.
La costra de la metrópolis comenzaba su danza-retortijón, cuando el murmullo del pequeño comenzó a elevarse over the tetragramathical rumble of the iron-beast:
-Je crois que quelqu’un nous poursuit, maybe your Farer, Morer, Brorer, o la piu bella cauchemar de ton liste: the one without a name?
-My list (list!) is too vast to wit, little fella bard de-la-fellation-of-the-tower. Además, tú tienes un nombre aun más excruciating d’effacer, il est fait du iron.
-Yes, pero –sacre cœur-, sólo es un nombre ya, peu à peu is loosing its quality of image… pendant que tes noms son la imagen exacta de la chair où tous nos pères s’asseyent. Throne of fleshy fleshy thorns...
-“What’s in a name ?” dice el bardo. Suficiente para tornitornicate you, sûrtout s’il est fait de minerales, aleaciones, maquinaciones, alquimia y otros divertimentos.
-Cierto, mais aussi bien tu oublies mon très impropre nom, gigantesco chivo. It is also made with iron, fire, wood and perhaps a little yarn. Sólo me falta el aire. Abre más tu ventana.
El gran buck condescendió accionando el complicado mecanismo, pero en seguida –real antlers ready coming from above his eyes- arremetió:
-Battement, always a battle with you, pequeño gnóstico. ¿Tú crees que tu nombre podrá superar tu abatimiento?
-Bien sûr, Tous-Les-Démons, ¿cuánto tiempo lleva el tuyo t’en surmontant, más allá de tus placeres y desdichas; and those of your Farer, Brorer, Uncle, Grandfarer, etcætera?
-Soy múltiple, thus, my list is vast. De mis padres a mis hijos: en el medio la carne, la pregunta, el misterio, la pena, un hotel de poca monte, una botella junto al Rhin; nuevamente la pena, la desesperación, unos cuantos libros de cabecera, others under the mattress; junto a las tonadas, baladas, danzas observadas, she squatting over me, una botella junto al Liffey, una botella en la orilla con el nombre manchado, desfasado, ilegible, mancha roja, verde, negra, y nuevamente al tintero; with another bottle in the city without rivers, con mi río en mi mente y río mucho.
-Hagiografías, o Guía Para El Perfecto Entendimiento De Todas Las Vidas De Los Santos En Sus Desdichas, Penurias, MalPasos Así Como Cómo Finalmente Llegaron A La Redención Por El Santo Evangélico Apostólico Otomano Descubridor De Botellas debería llamarse tu propia bebida, mon cher ami.
-I cannot say I wouldn’t like that pseudonym. Pero aun necesitaría tu nombre para encerrar el precioso líquido. Pam, pam!
-Trop de péchés dans mon nom pour ton belle boisson, je crois. “I’m gonna take the sins of my brother… down to the pawn”. Isn’t it what’s all about? Tú tomas el cielo, yo construyo la arquitectura de tu morada, y de su reflejo nocturno. Just call me Hephaistos. Tal vez es la misma ceguera, una por luz, otra por falta de… (¿oscuridad?) Peut-être. Al final de nuestras cuentas, ninguno tiene el derecho de reclamar la patente de los pecados. Nos pères se jetèrent dans l’eau, et nous la buvons et nous baignons avec tous les corps, des femmes et des hommes; y somos reconocidos, llamados, apelados, tal vez por la misma falta de marca beneath that same water... What distinguishes us is our disguise, not our particular disgrace. Lo particular es sólo nuestro fantasma, y eso no puede ser compartido, en lista o martillo rampante.
-Lo has bien dicho: Peut-être. Mais quoi qu’il soit, there’s fire... Amidst my spirits, and in the hair of your femme. Alors, c’est une coincidence?
-No.
-¿Entonces?
-Es lo que no podemos ver bajo el agua, aunque esté ahí. Toujours. Les jours de nos saints, de nos travails, de nos peines et nos maisons. That little bit of bone, “The Spirit is a bone” –as Hegel said it. What a fleshy, fleshy bone ! Os de chair, dirais-je. Seulement, laisse la nuit arriver, à nouveau. Ahí está mi casa.
Una revolución más, y el carruaje descansaba frente al metal frío y ridículo de la entrada. El pequeño bardo encendió un cigarrillo, le dio otro al gran buck, y salió del automóvil. Antes de abrir la puerta, levantó un brazo en perpendicular y señaló hacia el final de la calle. Entonces gritó: Oui, oui, there’s no more horizons. Tu n’as pas tort. Mais raison non plus.
El siempre nuevo tetragramatón comenzaba a rugir, cuando sobre el cristal de la ventana el gran Buck gritó: À jamais, little sham, o hasta que el hueso ígneo nos permita terminar con la garganta, et, ergo: las palabras!
Detrás de la puerta el humo se deshizo bajo la polvareda grisácea de la ascendente construcción.

lunes, 4 de junio de 2007

Viajar es imposible


Enfrentarse de nuevo a la ansiedad que provoca el deseo, la ilusión, la fantasía de que el espacio permanece inmóvil, es quedar al descubierto con la violencia de la sensación donde la sangre queda tímidamente bailando con la nada. Lo único seguro es el fracaso, el “paso a, hacia” que trae consigo la máxima frivolidad a los acontecimientos y las palabras, ya sean éstos y éstas, u otros cualesquiera que pudiera inventar en alguna falsa suposición.
Casi en el delirio, en el silencio, en la irreductibilidad de lo peor, línea descendente a través de la cual todo viaje se hace necesario. Otra vez nada. Las historias quedan por inventarse continuamente en el letargo de los espejos. El “paso hacia atrás”, reverso y reversa de la Historia que no sucede.
Derrumbamiento en una especie caótica de existencialismo sin sentido –como cualquier existencialismo posible- donde la falta de argumentos crean estados de cosas inertes y falsos. Faux pas. Cuestión de perderlo todo “just to realize that we have nothing at all.”
Y entonces la angustia liberadora, catártica y catalizadora del suceso fundamental a partir del cual comenzará realmente lo extraordinario. El espacio del lenguaje desde el cual surgen las únicas sentencias posibles en cuanto a sentido y significado. Todavía no estamos preparados para ello.
Cambio de dimensión del “suspense” a lo cotidiano, a lo ordinario de los relatos comunes. Todo como si la noche...

Lisboa, junio, 2007.

viernes, 11 de mayo de 2007

James Martell o des mots of a false nonsense


Un obscuro bang, pum, out of the nothing, recuerdo de la mirada petrificada en el azar. A punto de desconocer los puntos de encuentro, la casualidad de las reglas. El el nombre, el martillo que busca la resonancia para resquebrajar un discurso añejo. Las fuerzas subrepticias que se levantan contra los atavismos, no con las intensidades de las revoluciones sino con un ligero movimiento en los ejes que mueven el mundo. En ese sentido, las palabras se inscriben dentro de un marco de paradojas que atraviezan las lenguas como si buscaran un descenso hacia el sueño cronológico y los puntos comenzaran a desplazarse en los planos anteriores a Babel. Entonces un sentido comienza, el del juego del lenguaje.
Hay además una dimensión pictórica del pensamiento. Una interpretación “entre líneas” que se sitúa en un “más allá” del significado y el referente. ¿Escher discursivo? Se ponen de manifiesto las funciones ajenas al “se dice”, a las falsas intencionalidades y sobre todo el estado contemporáneo del arte, de la escritura. Es decir, las palabras cobran velocidades que tienden al infinito. Logaritmo de la desaparición.
Desencuadre dela angustia, del blanco del lienzo y de la página, de tal suerte que encontramos una especie de fugas de Lo Real, del Otro, del Deseo, entre el lector y las palabras caleidoscópicas que animan este encuadre virtual. Algo ha sucedido.

jueves, 3 de mayo de 2007

Oxman-o’-war wogian.



En rémemorant, enjoying joindre lo que sólo puede ser espacio, weaving the image as a remainder, on sundran corps qui se rappelle d’être à peine, del azar intermitente de un giro ocular, a little secret, la mirada descubierta.
Remembrancing embraces, siempre como el último momento, et prêt à être Léthé, c’est-à-dire, oubli partagé sur le lit, splitted surfaces soñando lo paralelo, la imagen bifronte de la pura memoria: mort en mourant by the stubborn bull.
Maintenant, je rêve en rouge, betwix tongues et langues orphelines chez an unconfessable secretion, hidden nook where I crave my reddening images of a pictorial recess.
Regresando, il y a la jouissance, the veritable pleasure of banishing through a frame.
Wooing.




miércoles, 2 de mayo de 2007

brooding before hatching since

Ebbing, retrazando, sobre las pequeñas volutas, voluciones, hasta el ligero ocaso donde el cuerpo doblado, hemmed, comenzó a desenrollarse, a perder sus pliegues como tantos secretos más perdiéndose del armario, extendiendo las bisagras, parpadeando, hasta la creencia de estar, por primera vez et toujours, erguido.
Sobbing, regresando, continuando la reminiscencia de un momento antes del día, el recuerdo del lugar desde donde el humor fluía inverso sobre el filo hasta la piel sonriente, agradeciendo, párpados entreabiertos cuerpo corva que todavía no suplica, sólo agradece –ojos hacia el suelo- la caída.
Redding, desfalleciendo, con la mano acariciando el mango y el brazo extendido para alcanzar el codo del otro e impulsarlo hacia adentro, hasta el final-alba donde por fin poder enrollarse, s’effondrer, hasta yacer quebrado, rostro en rodillas y dedos entre las piernas, con la cintura como horizonte extendiéndose sobre todo el camposanto.
«Un souvenir pénible me rend triste dans un moment joyeux; un souvenir joyeux ne me rend pas gai dans un moment pénible.» (Ribot, Psychologie des sentiments, Alcan, 1899).

¿Recuerdas? Est-ce que tu te rappelles du lieu, du labyrinthe qu’on appelait notre lit ? It is and it was the only night we had, nightly nigh. Si se pudiera seguir, imaginar siquiera poder observar, por un momento, todos los ángulos y brechas, agudos y cegueras donde apenas yacimos, apenas crispados, con y como tantos sacrificios in-volubles, infranqueables, pequeño mapa deshaciendo desdibujando nuestra posibilidad de concreción, de sujeción. Si se pudiera rememorar, des-recordar, s’anéantir bajo la falta y la desazón -misgiving the holy chances- hasta encontrar, nuevamente y por siempre, la necesidad bajo los pies, entre los dedos, donde yace el desapego ante lo verdadero.

lunes, 30 de abril de 2007

¿Manifiesto v2.0?

¡Artistas-máquina del mundo separaos!

En esta primera versión las preguntas tendrán que quedar abiertas. Se trata únicamente de un bosquejo del pensamiento. Incertidumbre ante todo y después de todo. Derrames de la paranoia y de la ilusión.

¿Es posible pensar el diluvio? ¿Cómo?


Establecer algunas bases, algunos puntos de desencuentro, de divergencia, de rompimiento. Ya no de Revolución ni de cambio, pues ya han sido codificadas y descodificadas, enmarcados en mecanismos y axiologías interminables. Es verdad, la “axiomática del capitalismo” ha trasladado a las revoluciones al terreno de la seducción y de lo imposible. La guerra no existe. Y lo que tiene de cierto tal hipótesis genera inanismo mundial. Supresión del deseo, como en el psicoanálisis y el fascismo.

¿Qué producciones son todavía posibles? ¿Cómo?


















Políticas del instante y la desaparición.
El arte, el amor, el sexo, la pasión y los etcéteras en términos políticos, económicos, sociales. ¿Hay otra manera? De cualquier manera, se tratará de microrevoluciones, casi espasmos invisibles, experimentaciones del deseo, que desaparezcan antes de cualquier intento de codificación/decodificación de los mass media, los mass capitals, los stocks, la globalización, la amenaza de la guerra nuclear.
Enfrentemos la paranoia por medio de instantes aislados e inconexos. Crear solamente para desaparecer.
Tecnología del faux pas.
Seguiremos.



















“Lo grave/es que sabemos/que tras el orden/de este mundo/existe otro./¿Cuál?/No lo sabemos.”

swallowed swarm of sins.



En mangeant devorer (se) dévouer inavouable secreción. El momentum sólo como tajante elección. Mínimo secreto de decisión donde yo (en refoulant, à jamais) vibra ondeándose como el rideau de una escena invertida: (“¿quién fue tu primer…?, ¿dónde estuvo la altura de tu mayor grito?, ¿podrías ahora mismo, con los ojos abiertos, pedir, con toda tu sangre, desaparecer? ¿todavía… me/te/nos?” Pas encore.) Soberbio ideal de desvanecimiento -como si la aniquilación fuera un deseo permitido –with-out boundaries. Mientras tanto –y por siempre- sólo huéspedes de nuestra propia mandíbula (pásame el tenedor y no te atrevas a observarme consumiendo –especialmente a mi cónyuge), soñando trazando el ligero relieve de serpiente buscándose el término, el último carácter, el sonido que por fin termine la falta, el vacío antes del sueño. [El insomnio como prescripción, o de cómo darse a (la) luz sin siquiera tomarlo en cuenta].
Nuevamente: mange-moi, y dime por qué no termino de extenderme, cuando tan sólo quiero descansar (flácido) por un momento, es decir, cumplir mi función -dairy of my dairy, lácteo de la láctea- y terminar de recitar moo, moo, ésta es la historia de un pequeño huérfano...
Sencillamente, un ligero movimiento o temblor hacia la derecha, y el gigantesco cuerpo contiguo, cognado, se revuelve terminando de desacralizarme, es decir, de aparecerme, haciéndome reflejo –rejection, dejection- de farol, caleidoscopio o conjunto de aristas, mientras el fluir se me escapa en lo hirsuto, un momento más, (y sólo soy) pequeña figura calcárea rechinando-escabulléndose hasta el amanecer. Mas, un momento más. Puedo escuchar, susurro crujido del estilete, -enough of pranks-: soy el reverso, y la uña que se escinde entre la página, ligera mancha que firma, afuera, todo lo que todavía no puedo decir (“¿podrías ahora mismo… por el momento… imaginar que nunca he estado aquí?”): soy la abeja atragantada en la miel. swallowing swarming sins.
(davidlynchcow: http://www.davidlynch.de/)

sábado, 28 de abril de 2007

Faux pas o el intermitente acorde insomne


Como siempre la mirada o la voz, casi nunca perpendiculares ni paralelas, absorben un ligero destello del universo. Un instante implacable que lo degenera todo. Absolutamente. Ahí el paso en falso, el error singular en el que converge la Historia.
Sin olvidar que la vida es fundamentalmente eso, un error, faux pas. Entonces comienzan a inscribirse los flujos por todos los agujeros no calculados del Universo. Subrepticiamente. Fluyen el miedo, las ideologías, la bolsa de valores, la filosofía, los lugares comunes, los intercambios, la estática. Reflejo de un pentagrama sin sentido. Apagar la mirada, el canto, el corazón. Apenas nos alcanza para evitar los pequeños juicios. Por el momento, no hablaremos mas que desde este punto en el que la noche se ofrece eterna. Sin alternativas. Sólo repito: eat my suffering brain. Por lo demás, avanzaremos hacia la seriedad. Mientras tanto que el escepticismo se mantenga y se erija incluso como dueño de nuestras propias conciencias. Tal vez esto tampoco exista.

"What end but love, that stares death in the eye?"

Earwicker's dozzing (off)

Mesdames et messieurs, "riverrun" (FW 1.1), desde el retumbar del falso ruido escuchamos temblando la pauta de una marcha, dos centenares de guijarros brincando bricketeando bajo el verdiazur fluir de una espera sans espoir. Una pequeña corriente nos separa, trazo de sangre, bile, temperamento que delimitará (secreta y secrecionalmente) naturaleza de sueños, géneros, cauchemars; escala sin acompañamiento que decreta la imposibilidad de lo que acontece sólo -escuchado- como real, regal. Sí, el pensador o filósofo, conquistador o rey decapitado, escuchando sin atender a la exterrena musa encendiendo, ígnea, todo foyer. Sólo como murmullo, zumbido, trenzado de insectos que atraviesan -en un instante- la escala "como si" ésta no tuviera un sólo lado; ligera membrana inviolable -quoique- penetrada por el retumbar de la misma piedra/trueno testa del filósofo inclinado, pervertido, salivando como si fuera a pagar el fuego él mismo.

Pasos y tropiezos, falsos no, mas siempre exasperadamente idénticos, intentando acallar la pequeña, tibia (moisted) posibilidad de que el engaño pudiera terminar, finalmente, justo después de la pausa, nuestra pauta.
(Siempre) desde middleland, con pura fricción todavía, soñando con el río pero sin poder pensarlo. Rechinando entonces, pura dentera, rocking dendrites petrificándose, borrando con cada arborificación la espera -con música de los 30's, en un aeropuerto americano, observando el reloj cada 20, 30 segundos, observando de soslayo a la madre inmersa en su revista- la idea de poder esperar algo fuera de la arquitectura, la estructura, pier or craddle, del toujours, pas encore, le Réel.
En esta pausa (tip, tip, oui, oui, knock, knock), extendemos el más ligero sonido, estrechando-estirando las perdidas vulvas de nuestros oídos, para reverberar, retrazar el martilleo, parpadeo: est-ce qu'il y a quelqu'un? si?
Comme si...